jueves, 30 de marzo de 2017



Tiene tristeza el mes que no te vive
y está sola la luz del Universo...
y está enfermo el jardín si no te escribe
de corazón, por poco, erguido verso.


A un hambre, en brevedad, le falta un labio
que a ti te reverencia, Azul, por bello
para hacer un afán de un beso sabio
y ponerle el color con su destello.















¡Sí!, ve despacio en la “vida”
que, por mucho que tú corras,
¡solo se halla una salida!


Mira si seré tan “probe”
que en la casa en que yo vivo
se mueren hasta las flores.


De amor, ¡no me digas “ná”
que “tó” lo que no se escucha
se acaba por “olvidá”!

miércoles, 25 de diciembre de 2013

LA SUFICIENTE LENTITUD DE LAS COSAS

   Era muy fácil la lluvia,
en el campo creía la hierba,
en la plaza jugaban los niños.
   Yo sé…
lo poco que pueda saber un pájaro:
hablar alcielo
que se abre como un trigal.
   La palabra que quiera,
que sabe a iglesia,
ahora lo cuenta
interiormente -muy interiormente-
en la caricia tierna de la vida.
   Era muy fácil el ritmo geológico
entre el silencio “por imaginación”,
sin mirar el florecer del azul,
haz de “siempre”,
haz de así, al fondo del mundo.
   Era muy fácil ¡querer!,
yo quería a una joven con festejo cándido,
yo quería como el agua en el viento musical,
yo quería…,
yo quería.
   No, Señor; no es precisamente que tenga asombro de acuarela,
no es que este sur venga del árbol,
no;
llamé a los ríos sin sonido
y me creyeron un día.
   Eso... sólo.
   ¡Oh!, el corazón me eligió la sangre,
la muerte
sin más, sin más,
sin más se fue a las nubes;
yo soy lo que me tiembla la belleza,
yo soy lleno de muertos alegres
y, así, estoy como mandan las mariposas

con un sol al momento… alado. 

sábado, 9 de noviembre de 2013

RECUERDO QUE REGRESA DEL OLVIDO

Recuerdo que regresa del olvido,
dulce rogar al ánimo la suerte,
pensamiento hambriento para verte,
amor, en otro sitio, en otro nido.
Sí, que por un beso no te he sido,
llorar el sueño que sintió quererte
en este corazón rosa de muerte,
río embravado sobre el mar perdido.
En cada lenta pena de la vida
brillan tus ojos, y en ardiente estrella
desnortada por noches, desnortada;
pues es tu fin el mío, ansia erguida,
loca pasión en esperanza aquélla
del celo de la sangre enamorada.

viernes, 28 de octubre de 2011

DE TANTO TÚ


Yo estaba con el corazón crujiendo
de tanto tú, de tanto amor sangrado,
con tanto fluir del sueño encadenado
mientras estabas tú anocheciendo.

Frente al frío, un clamor estaba siendo
para todo el azul desenclavado,
solo por lo que había deseado
por libertad del mar... al Sur irguiendo.

Yo te quería atento con la vida,
tan mío en juventud y primavera,
yo te quería, sí; y no se olvida.

Con la tierna dulzura verdadera,
con la más sabia sangre sin salida
yo te quería aquí; como yo era.



-------------------------Llamando a tu nombre
------------------------------imagina el tiempo,
------------------------------llamando a tu puerta
------------------------------regresas del sueño,
------------------------------llamando a mi boca,
------------------------------abriendo tu beso,
------------------------------besando la vida,
------------------------------mirando tu cuerpo.
-
.
.
---------------( M U J E R )


---------------Mujer, nunca me olvido
---------------de que me des un beso:
---------------podría ser de sangre...,
---------------podría ser de tiempo.

---------------Si es que tú quieres verme
---------------ya sea a ojos buenos
---------------porque, así, me desnuden
---------------y me abran mis sueños.

---------------"Yo canto a tu hermosura
---------------más allá del desierto
---------------desde mis soledades,
---------------y desde mis silencios".

---------------Cuanto amor tú me esperes
---------------te lo daré -prometo-;
---------------cuanto amor tú me clames
---------------lo ilusionaré a quieros.
.





--------HAZLO


-----Confía en mí, mujer, en mi mirada,
-----en que estoy hoy diciendo que te amo
-----con todo lo que puedo, tramo a tramo
-----del corazón, con lágrima encarnada

-----de esperanza profunda ya, aquí, cada
-----segundo por tu piel veloz de gamo,
-----mientras la lluvia a ánimo es un ramo
-----de flores desde boca enamorada.

-----¡Hembra!, ¡en mí!, en que te quiero viva
-----ensoñación en mi destino aleve
-----por una inmensidad..., ¡sí!, sed festiva,

-----azul fragancia que por ti se atreve,
-----corazonada – al fin – ya no cautiva
-----como reírse en su traición de nieve.

.

-ALGO MÁS


--A mi padre



Yo sólo estaba allí de corazón
para ser algo más a vivo espacio;
aguas se abrían, árboles soñaban,
el aire vino para respirarlo.

Y, amando, estaba allí tal como niño,
tal como una ligera piel despacio
a por la luz de lo que es esperanza
con su mínimo amor, con su milagro.

Allí donde debía, ¡comprendido
en la única savia de lo dado
por Dios!, en la inherente providencia,
deseando emociones, deseando.

Allí justo, clamado por las hojas
de una vida, admirándola en abrazos
solícitos de fe y... de bienencuentro,
con el amor con cándidos ánimos.

Y sólo estaba allí, a miel hacendosa,
a miel de intercanción imaginando
la tierra y su horizonte al infinito...
que ve la libertad o ve soñando.

Recuerdo mi morada, ¡sus paredes
tan desnudas!, ¡tan límpidas!, un patio
al sur del albear, ¡grácil!, ¡tan fresco!,
donde el llover por dicha era llanto.

Recuerdo, mis caminos, el que al pueblo
hallaba, el que al arroyo del barranco
servía ¡a paz!, el que pintaba al mundo,
el que alegraba todo ensimismando.

Y –¡oh también!– el otero, y aquél olivo
sin más fuerza que el bien de su pasado,
y aquél palenque viejo, y el ojo de buey
de la estrecha escalera y aquél geranio.

Todo, como si fuera un real cuento,
todo por el velar de un don sagrado;
todo, como si un ser no descreciera
al merecer del sueño de los pájaros.

La cántara con leche, la collera,
la gubia, el almijar, el dispensario,
la sandía, el ají, la correhuela,
el fufo, la despensa, el empedrado.

Precisamente allí en calma mía,
al siempre mío de ilusión a tactos,
con la limpia humildad por animarse
amaneciendo, lo que era algo.

Y sólo estaba allí de corazón,
de corazón, ¡sí!, en su estar dejado
y, así, amé lo que creí de cierto...
(por donde fue mi condición de barro).

.

Jugaba a un paraíso ¡tan dormido!,
prehistórico, especial como tu nombre;
pensaba que no fuera nunca olvido.

Y ahí -de tanto amor- quise ser hombre
para una, una mujer, tan entendido;
sí, ya despierto porque todo asombre.



.
-----------------


.

SI NO TE NOMBRO


¡Qué poca es hoy la perfección si no te nombro,
si no llego, amor, al ansia de tu nombre
con un reclamo de candor, credo de cuerpo,
ilusión por el todo aliento, a todo hombre!

Sólo para decirlo he caminado tierras
marítimas, océanos aleteantes
y terrestres, profundas miradas que arraigan
lejana pasión hasta las primeras sangres.

¡Ay!, ¡qué álbum abierto es hoy esta esperanza
tras tanta amanecida al paso, tanto anhelo
que entre su avanzar se me extiende a abrazos
cuando hacia ti avanzo, cruzo tus recuerdos!

¡Cuánto valor se ha permitido, esos signos
que clamando temblaron más por el crepúsculo,
por una lágrima inmortal, por una sombra
en la secreta y musical niñez del mundo!

¡Sí!, mas... porque ya estás en mí vale y me basta,
y con eso las flores valen sus aromas,
no sé olvidarlo, porque no, no sé "matarlo",
contiene esas formas.

Tú eres lo que nombra lo que es un destino
o un río o un enamorado que los lleva,
los fértiles presagios, los rumbos por algo,
así las cosas -por su afán-, así se aferran.

Como tú eres es tu nombre que no cansa,
ofrenda de la luz, dulzura que es de niña
y con ella vas como el que entra en su causa
rezándoles a los silencios y a la vida.




POR TI


Llama el corazón al cielo,
espejo de brisa ciega.
Tus ojos llenos de rosas
a los abismos despiertan.

Hay un mundo, uno desde todo
para tender las estrellas,
agua insomne, senos bellos,
por el aliento que espera.

Ya no da miedo la muerte,
silencio negro, de piedra,
mientras tú besas las nubes,
alas de esmeralda lenta.

Visiones altivas pueblan
sensaciones que te alertan,
en el cristal de tus muslos
bebe una araña sedienta.

Hay un mundo -detrás del ritmo-
con sus nombres que se entregan,
fuente que te habla las lágrimas
y comprende más la tierra.

En las moradas del trigo
mientras el amor nos piensa,
sale una llama de bocas
dulce, incontenible, inmensa.

.



YO SÉ QUE ALLÁ ME IRÉ CON MI PALABRA


Yo sé que allá me iré con mi palabra
tan solamente, sólo, y no lo dudo,
como un cuerpo sin más puro y desnudo
yo sé que allá me iré con mi palabra.

Con aquélla que dije, y amor decía,
la belleza silbaba, la belleza,
la pintaba de azul, a gran alteza,
con no menos del Sur, en poesía.

Y con la que sin más soñé por niño
a celosísimo secreto, guiño
a guiño, impresionando ya a la vida.

¡Ay!, sé que con su cúmulo estaré
como con algo -un dios- que no se ve
y que, por más, más lejos, no se olvida.
.
COMO LA TIERRA






1

Tu aliento como la tierra
germina, admira y sangra
con las riendas del amor,
con las más dulces palabras.

Como la tierra en abrazo
que endiosa si más abraza
raíces de los jardines,
tentaciones de esperanza.

Desde el fondo, sueño lento,
desde lo profundo exhala
recuerdos despavoridos
que enciegan al tiempo, y saltan.




2

Como el mar puedes echarme
el agua desde tu sangre.

Como el volcán perseguirme
los latidos que tú fuiste.

Como las uvas beberme
la bondad donde floreces.

Como la aurora mirarme
en la Isla, sin olvidarte.




3

Te alzaré un beso mío
desde el fondo del tiempo
cuando duerman los mundos
adentro, en lo más dentro.

Los astros serán bríos
formando nuestro aliento;
y ya no habrá un abismo,
tampoco algún desierto.

Te alzaré un beso mío;
un beso, sí, sintiendo.




4

La sangre es vino fluvial
que en los océanos nace
como miel de claridad
declamando las verdades.

Llena de siglos y siglos
por olas a olas late
contra el cansancio y el olvido
tan furiosamente suave.

Mástil de luz, en la tierra,
que afirma el amor más grande;
ventana del Sol, abierta
de par en par, porque llamen.




5

Luchando a amor, luchando
ni un abismo nos detiene.
Sed del amor nos empuja
paso a paso, y nos asciende.

Queriendo llevar la vida
por la ausencia de la muerte
a garras de amor, igual
que sonrisas que la vencen.

Queriendo alzar la ternura
con dos fuerzas, frente a frente,
con dos bocas recabando
alientos que se convergen.




6

Yo siempre grito soñando
el corazón que tú tienes
y, aunque mucho pase el tiempo,
es el centro de tus bienes

que yo lo amo enamorando
con un beso y otro con creces
y hacia la eternidad tanto
que no lo hundirá la muerte.

Verá la luna tus ojos
que, de sólo abrirse, crecen;
y en frutal amor, en iris
de un cielo que resplandece.




7

Tu mirada, muda forma
por donde las flores hablan
como una ágil cometa
de angelicales nostalgias.

Tu mirada, sangre a sangre,
abierta hacia las distancias;
farol de amor, beso a beso
por donde suben las albas.

Dulce ríe ante la vida,
suave la ternura aclama,
siempre persiguiendo estrellas
de un cielo que nos entraña.




8

Mi amor quiso ser un día
un beso que sembró el cuerpo;
no más quiero, lo que vale:
desenredar su misterio.

Mientras amanece el mundo,
como si soñara el cielo,
la vida juega al perfume
que nunca jamás encuentro.

Pero... así es la esperanza,
pretender siempre un secreto;
porfiarlo cruzando mares
recordando los silencios.




José Repiso Moyano
http://sinembargoresistencia.blogspot.com/




lunes, 24 de octubre de 2011

E S T R E L L A S


A cuáles mirar del cielo
si valen todas tu sueño.

En la noche, raras brillan
como rosas presentidas

con gran claridad y mágicas.
Fuerzas de azar, esperanzas

que no mueren, sin olvido.
Dominan el infinito

creídas por todo nombre.
Y no comprenden los hombres

qué llaman, qué no recuerdan
sin ir a nada, libertas.

COMO UN SECRETO

Cuánto desprecio aquí para mi pobre palabra
que quiere decir tanto amor dentro los sueños;
¡oh oscura lejanía!, el clamor afronta esperas
de lo que nunca llegará, invierno tras invierno.

Yo dibujé el cariño cándido de los lirios
en mi inocente fantasía, como un secreto;
en mí daba a la Vida, a su corazón feliz,
al Hacedor como un amigo dulce del Cielo.

Se besa tanto, tanto se crea con los labios,
tanto se juega a ser “mundo” sin mínimo miedo,
a vuelos de una libertad, ¡tanto a corazón!,
¡se anda tanto cuando apenas sientes recuerdos!:

Inventando promesas que me serán cumplidas,
sonriendo a las calandrias que acarician mi aliento,
cuidándole a mi padre un gran premio a su esforzarse
y llevando a la mar, al mar, a cada desierto.

Pero, ya, a veces digo “amor” ante lo vivido
del Amor que creí como un intestar honesto;
este tiempo no atiende, no, el “deber esencial”,
ni esta luz me dice nada del ver primero.

Sentido extraño, sin un giro o... vano, ¿qué ocurre?,
¿qué ocurre como el llanto sin avisar, de alerto?;
en naufragio se queda el nítido viaje a Ítaca,
como una melodía hendida el son que presiento.

Cuánto silencio para lo que pronuncia un pálpito,
para mi tan humilde palabra, verso a verso;
cuánta impasible, cuánta imponderable distancia
ante mi amamantado credo, el de mis adentros.





LA HONRADEZ PROBADA

Te quiero porque te quiero,
dulce madre de mi alma;
y, aunque el olvido no quiera,
"promesas son mis palabras".

¡Qué lejana la impostura
en tus canciones lejanas!;
y nunca más cerca un dios
de una honradez probada.

Te quiero porque te quiero
en la identidad preclara;
y, aunque nos surja una duda,
¡coge mi razón más clara!

Qué frenesí es el anhelo
universal en tu calma!;
¡qué perennidad su abrazo...
con angelicales alas!

Te quiero porque te quiero
degustando sendas altas,
pretensiones invencibles
humildes como montañas.

Pareces, tú, isla a sueños,
así es, ensimismada:
isla entre efervescencias
y desnudeces que llaman.

Te quiero porque te quiero,
tanto tu afán me descansa;
y nunca fe me desprecia
cuando creo en tus ganancias.

Con solo dar una vuelta
hacia mí..., ¡allí te hallas!;
con solo dar una vuelta
de amor, allí tu mirada.

¡Son pertenencias de luna
mis afecciones doradas!;
y en tu inmensidad se acercan
revelaciones preclaras.

Solo por brillar adentro
me brillan flores por lágrimas;
solo brillándote adentro
en tus ojos como llamas.

¡Oh!, madre de mis latidos,
¡qué fineza más cuidada!;
ya no hay yemas de amables
tan niñas como regalas.

Te quiero porque te quiero,
dulce madre de mi alma;
y, aunque el olvido no quiera,
"promesas son mis palabras".



OBJETIVO

Poco a poco comprenderemos la noche
tras tanta ilusión con raza de pájaro.

Será poco a poco
como tu fe
y como tus labios;
será poco a poco,
a duermecaricia niña,
ahondando con altitud cercana
la tan luchada dignidad,
todo lo que se enamora por solo...,
por solo ser mismísima entrega
hasta salir nuestro Sol.




ERES

Eres mi corazón de dulce guía
que me amas brillo a brillo por el trigo
porque tú eres el color conmigo:
¡ay amada de la madrugada mía!

Eres el beso de la sangre fría
por los sueños que buscan su testigo,
tú, musa que eres, lo que yo mendigo
para el alto rosal de la manía.

Eres el corazón, el que acompaña,
el que me aguanta en ley, casi muriendo
con soledad de mar que se restaña.

Corazón sin final, a azul ignoto,
de inmensamente íntimo tremendo
donde caricias de temblor exploto.

viernes, 21 de octubre de 2011

VOCACIÓN INVISIBLE.
.
.






BÚSQUEDA

Vengo de mayo florido,
de mayo florido vengo;
dentro de los ojos tengo
un naranjal malherido.

Pero la flor del querer
dónde se me habrá perdido;
porque todo se ha engreído
de buscar tanto y no ver.





LLEGADAS

Tú ya llegabas, padre,
sufriendo del trabajo
con sudor en la frente
y heridas tus dos manos.

Heridas y yo, solo,
más solo que un abrazo
que ofreciese a la muerte
corriendo por los campos.

Tú llegabas por dentro
y yo me iba sangrando
los sueños de mi vida
y sus olas del llanto.





LOS OJOS

Los días pasan, pasan.
Son ojos, lentos ojos
que al corazón conmueven.





ÚNICO

¡Qué aurora más grande
el único beso
con toda la sangre!





A LA VIRGEN MARÍA

Sutil aroma en su alegría pura
que de un broche de amor gala su frente,
la mano mía lo abre suavemente
librando el miedo con razón oscura.

Dan sus ojos un sueño de ternura,
divino enajenar lo que se siente;
el corazón, es su vivir ausente,
trino de flor a cándida hermosura.

Crece en su boca de aura un lento beso
como llama de otoño a azul teñida
o el filo del rubor desde el mismo hueso.

¡Ay!, alta lira lunar por mí erguida,
magia que llega como de un Expreso,
dormida la verdad, la voz dormida.




SIN TI

Cómo será el día
sin ti, ¡ay!, de menos.

Tu sentir oculto
dónde, ya de lejos.





NIÑA

“con luz de lluvia la quise”
Rafael Alberti

Niña, rosa del viento,
tú no tienes desgracia,
tienes la tierna boca
donde duermen las dalias.

Tú tienes una sangre
suave que no desala,
colgando de la luna,
suspirando con nácar.

En tu pecho se sueña,
en tus ojos se halaga.
¿Por qué del Sur tú eres
y de su honda substancia?

¿Por qué, niña, en tu aire,
a la sombra de tu alma,
la pena se hace risa,
la pena se hace mágica?

Tú no tienes ya muerte,
tú no tienes ya nada,
sino el beso –uno eterno–,
sino un vientre, una flauta,

una alegre semilla
en que el sueño se agranda,
o el ligero perfume
desde la sed del alma.

Tú no tienes ya poco,
tú no tienes distancia
sino un cielo –de siempre–
esperándote en alas.





A MI TÍA JULIA

Sé que la luna espera tus sonrojos
con una tierna y dulce celosía,
tu gran nombre dormido, santa mía,
dentro de la delicia de tus ojos.

Sé que allí, por arriba, no hay despojos
y que la vida fue lo que sería,
mucho hondo corazón donde salía
tu sentimiento puro, sin enojos.

Sé que es velar lo que es amor llorado,
lo que es amor, amor como se siente,
glorioso sea el sueño del cuidado

que tú lo sabes verdaderamente.
Nunca al amor nadie se ve obligado,
pero dijiste: ¡Amor! –del que es decente–.





TENGO UN SUEÑO

Vendrá un tiempo que los hombres
ya no se odien y... se abracen;
aunque mucho aún –sí– falta,
“un sueño todo lo sabe”.

Esa ansiada inteligencia
se habrá librado de trajes,
de adornos que no importan
muriendo las vanidades.

Se les quedará muy lejos
el pavor a lo que vale,
sólo vale quien hondo ama
aunque no lo sepa nadie.

Vendrá un tiempo enamorado
como un niño hacia la madre,
como la luna hacia el cielo
aunque no lo sepa nadie.

Tiempo en que el trigo no llora
y tantas naranjas se abren,
porque la vida lleva alas
cuando se eleva la sangre.





AL NIÑO JESÚS

Para cantarte nanas,
su dulce voz
le pediré prestada
al ruiseñor.
¡Con qué ternura
haré mi voz tan suave
como sus plumas!

Remirando tus ojos,
niño ya duermes,
los míos no se cierran;
no te despiertes.
Si estás dormido,
para no despertarte...
ya no respiro.

Si adentro te acaricio,
niño que sueñas,
me suben por los dedos
temblor de sedas.
Son brío y ríen,
que me rozan diría
dos mariposas.

Coloreando “luz
tuya” está el cielo;
a perfecto dibujo
yo lo encomiendo
que sabrá a puro Dios
por poco o... mucho
que –aun– lo quiera yo.

Duerme, Jesús, ¡sí!, sólo
tan sueño duerme
(¡ay!, duérmete de todo).





¿LLOVER?

Acaso esté lloviendo o no,
corazón mío,
¡qué sé yo!





BAJO ESTA TIERRA

Alacranes negros
encienden mi pena;
pero, son tus ojos
bajo esta tierra.





DEL SOÑADOR QUE MUERDE PENA

En el sufrir llevo honda la condena
para nunca acabar por más intento,
desorientado tengo el pensamiento
de una muerte de llanto que se llena.

De una muerte fatal que ya no frena
para acabarse del acabamiento,
manchándome el camino y hasta el aliento
del muerto soñador que muerde pena.

Que muerde pena con su llanto en llanto
por su sonrisa oscura sin mirada
al arrastrarse el alma y al repartirse.

Esta marcada pena ya no aguanto;
pero, la he de aguantar hasta la nada
sin más remedio, en pena sin morirse.





POR QUÉ

Por qué el poeta que ama es siempre olvido
y no le dejan levantarse apenas;
a hachazos de intereses, a condenas
en gris desolación, siempre torcido.

Siempre con el desierto como nido
a lástimas de vientos y de arenas;
por corazón, latiéndose en cadenas
que acaso poco importe lo sentido.

Pero, qué ha hecho, que halla con su llanto
perversa incompresión, abrazo oscuro,
la terrible comedia del espanto.

Por qué es siempre ilusión para el espino;
¡ay!, poeta amador a beso puro
por la insomne miseria del destino.





A UN CONCRETO GRITO

Yo subo a la montaña
donde es inmenso el Sol,
verde sangre dulcísima
que crece sin razón.

Respirar como a ciegas
el grito “¡corazón!”
que abre lentos caminos,
horizontes en flor.

Y en el centro del cielo
gobernará el amor;
y al hombro de la luz
gobernará el amor.





LO COMPRENDO

Señor, comprendo que ha amanecido,
que el alma llena está de luz hermosa,
que todavía aún huele a una rosa,
que es la perfumería de tu nido.

Comprendo la sonrisa del olvido
ahí en nubes con vivez gloriosa
y que todo dolor quedará en prosa
sin más apuro al cielo enfebrecido.

Ya declaro tu amor, aquí, en vida,
a fuerza de escuchar sueño absoluto
que, al instante, será tu bienvenida.

Señor, comprendo ya la profecía
de la esperanza, “tu misterio”; y es fruto
de libertad, ¡la perfección de un día!





José Repiso Moyano



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( Seis poemas de la misma etapa poética)







Con moneditas de plata
no se paga hacia dentro
lo que no vale ni lata.





Piensa si tanto me has dolío,
que llego a ninguna parte
contra mi vida, ¡perdío!





Vivir siempre es medalla,
se va juzgando hacia fuera
lo que por dentro se calla.






LA FLOR MÁS BELLA

---“Besarse, mujer,
---al sol, es besarnos
---en toda la vida”
------ M. Hernández

La flor más bella escrita con tus labios
es ese beso que recibo ciego,
es esa sensación de tu niño ego
sin alguna maldad y sin resabios.

¡Ay!, tengo que pensar que son tus labios,
que ellos son, por nuestro amor su juego,
que son -cuando en el roce hacen fuego-
caricias que maduran sólo sabios.

¡Qué valiente piedad como infinito
enflorando la fe de la ternura
alegremente esperanzando calma!

Siempre ante Dios, creciendo a donde grito,
barro en bien pintado entre la albura,
consuelo sin final, valor en alma!






POR ELLA

---Ceguera dulce que su amor me crea”-
-------- Alfonsina Storni

Por ella va mi boca desnortada
y no sabe en qué Cosmos será un beso,
como la fe que no halla ya regreso
desde los sortilegios de la nada.

Por ella, mi razón sobresaltada,
mi razón “seria”, pierde ya su peso;
¡ay!, y no sé por qué, no sé qué es eso,
qué es eso de la inmensidad sagrada.

Por ella mi locura es darle el brío
de mi paz, el desnudo sentimiento,
darle la vida, todo, ¡sí!, ¡Dios mío!

Tanto la quiero que hasta llora el viento
a veces, que hasta el bien se me hace un lío,
¿qué será?, ¿qué... lo que por ella siento?






CON TU MIRADA

---“Sabes que yo comprendo la carne mínima del mundo”-
-------- F. G. Lorca

Te amo con el dolor de tan pensarte
y acrisolar la tierra con el beso,
te amo con sinrazón de salvaje hueso
por beber de tu cuerpo y respirarte.

Te amo con el llorar que ha de soñarte
y con la plena adoración del rezo,
Amor, como si en tu alma hallame preso
con tanto ciego dar lo que he de darte.

Quiero afirmar, del ver con tu mirada,
este tiempo que duerme las estrellas
y enseñarle a la muerte el ansia alada.

Quiero afirmar, por fuego que provoca,
enarboladas flores en ti bellas,
de mí delicias tuyas con mi boca.



José Repiso Moyano




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( OTROS )







[ ESTE DECIRTE AMOR ]


Este decirte amor cómo me quema
en su hornaza total en la garganta,
cómo me quema, sí, mientras me canta
la altura sideral como sistema.

Si voy a llorar por ti en lágrima extrema
es porque mi verdad se me adelanta
al corazón, y doy la cara santa,
y doy la muerte dulce en un poema.

Este decirte amor es siempre bello,
es un sol del soñarte en tu mejilla
o un éxtasis de sed y su destello.

Por la coronación de su semilla
¿tú te acuerdas, amor, de todo aquello?
¡Era la Rosa de la Maravilla!




NO SEA TU BOCA

---"Qué parecida eres al más largo beso"
----------Pablo Neruda

Si acaba todo, no sea tu alma,
no sea lo que quiero, sobre todo,
sino la soledad que me desalma
y aun, también, la muerte con su lodo.

Si acaba todo, no sea tu boca,
no sea tu embriagante, dulce aliento,
sino la lividez del sufrimiento
y aun, también, lo inmóvil de la roca.

« Si acaba todo, ¡oh Dios!, si todo acaba,
que no sea por pura su belleza,
que no sea su lumbre que no acaba.
Por si – por cierto – tiempo se acabase,
lo fugaz de la vida que se reza,
nunca sus ojos, pase lo que pase. »



EN UNA NAVE DE CORAZÓN

Sí, he amado al amor como una fiera,
cuánto he amado al amor y no lo sabe,
con la sed ésta, qué remedio cabe,
que salpica de llanto y primavera.

Me voy a donde el olvido no lo quiera
para contar mi sueño, en una nave
de corazón, así, poco es lo grave
aun Fe me lleve de cualquier manera.

Sí, lo ha sido sin más y lo bendigo,
he amado en ansia azul contra la muerte;
y eso soy, al encanto, pues lo digo.

Ya he amado, ¡por fin!, mas sé que es cierto:
Toda ilusión te ve por sólo verte,
Dios y dulzura, a Ti, después de muerto.












ME DAS TU CORAZÓN

A flor de cielo, Amor, deslumbradora
me das tu corazón que yo más quise.
La soledad la dejo que se agrise
cuando tú me enamoras seductora.

A flor de cielo, Amor, ¡al fin!, ahora
soy la voz por la luz-pasión que dice:
"El Éste alado ya ¡que no se agrise!",
pues en luz nos realza la aurora.

¡Ay!, bien sé que eres tú belleza mía,
que eres la niña que creí tan pura,
y el enternecimiento, la alegría;

ya qué bien sé, mujer, mujer sencilla,
que espero en tu valor, isla de altura,
la más inmensa y dulce maravilla.






SUEÑO

Quisiera ser volando por tus ojos
siempre infinito de sonrisa bella
como un autillo soñador o estrella,
como un timbre especial a sus antojos.

Así que tú serás mis roces rojos,
suaves caricias de la sangre huella
enamorando fuerza que destella
desde un sur del misterio sin enojos.

¡Ay dulcísima!, tú serás mi lira
del corazón, tan corazoneando
néctar por cumbre, nube que suspira.

Más serás celestial tigre y diamante,
fanal de éxtasis que va balando...
su vida mágica en su lar galante.





José Repiso Moyano
(Oswaldo Roses es mi seudónimo literario)

jueves, 6 de octubre de 2011

ASÍ SE LLAMA

Se llama corazón lo que te quiere,
como ya en todo mar sedienta brisa
de ti; o, bien, libertad que se idealiza
cuando sólo tu amor, de mí, prefiere.

Se llama corazón lo que no muere
como el buscar a azul una sonrisa
y te desnude bella, sueño y sin prisa
porque un campo de amor no más espere.

Por corazón es sólo lo que creo
de luz, lo que consigo de ti alando
a los versos en flor donde paseo.

Corazonada que te va besando
de tanto corazón..., desde un tanteo
impredecible de tenerte amando.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

YO NO SÉ...

Amor, ¿qué buscas dentro de las rosas
soñando a ser sonrisa o, si no, beso?
Yo no sé... La belleza será eso:
las búsquedas extrañas y gloriosas.

¿El rojo brillador o las melosas
delicias buscas tú al embeleso?
Desnudas el perfume..., eres un beso
que ofrece a mi pasión tardes preciosas.

¿Lo tienes en el credo de la llama?
¡Ay!, quizás lo sabré; pero procuro
que conteste tu aliento mientras clama.

¡Sí!, el destino, y me lo diga al cielo,
y me lo diga al corazón oscuro,
como tras irse de ilusión o irse a vuelo.

                           *

TE LO HABRÉ DICHO


Te lo habré dicho – acaso hace tiempo –
cómo eres de hermosa, cómo eres
tan cierta e irresistible en todas partes:
fondo para vivirte de repente.
 
Yo sé que mi valor te lo habrá dicho...
cuantas veces te he visto, cuantas veces
aun te haya mirado en un principio
como se ve la claridad ausente.

Yo sé que, sin remedio, te lo dije
con todo lo que no sé para siempre
por ti; más te lo dije por el viento
que duerme nuestros besos sutilmente.

Yo sé que, sin apenas luz, lo digo
porque, como ya sabes, es quererte
como lo eterno; y poco necesita
eso que no sea además creerte.                     

Yo sé que, hoy, lo diré... sin repetirlo;
yo sé que, un ser, lo dice un ser siguiente;
yo sé que es sino, como desnudarte,
estar en este sueño conociéndote.

Yo sé que tanto lo dirá por algo
aunque parezca poco... sin que acierte;
mas sé que el agua clara te lo dice
como dice la mar pura corriente.

Yo sé que lo habré dicho; y no sé qué
voz lo dijo también para entenderte,
¿quizás de dios?, ¿de ése del amarte?:
amor de amor quedó de amarte al frente.

Yo sé que... fue decirlo de las aves,
que fue decirlo audaz – seguramente –,
que fue decirlo ciega vez y otra
como el mundo por ti, aún más presente.

Yo sé que, sin albur, sólo lo dije;               
que, sin sentido, este vivir es fuerte
de la esperanza a flor que tú me siembras,
de la sonrisa a piel que tú me extiendes.

Yo sé que... por decirse fue decírtelo;
que linde no le va de suficiente,
que éso – así – está y, lánguido en caricia,
sé que dicho quedó para la muerte.